¿QUÉ FUE DE LAS Google GLASS, LAS GAFAS DE Google?

Lograron transformarse uno de los productos tecnológicos más destacables de siempre. No obstante, las Google Glass no llegaron a aspirar a tanto. Esta es su circunstancia de hoy.

 

La revista Time las nombró como uno de los especiales inventos del año, hasta Los Simpson le dedicaron un episodio. Pero, más allá de su popularidad mundial, las Google Glass no han logrado transformarse en lo que los de Mountain View pretendían. No llegaron a ser ningún fenómeno en ventas ni tampoco uno de los productos tecnológicos más destacables del siglo XXI. Pero, ¿qué sucedió? ¿Cuál fue la causa de que estas gafas capaces no llegaran a calar en la sociedad?Podemos decir que su precio y la amenaza de la intimidad fueron dos de los detonantes más destacables.

 

Las Google Glass nacieron en el laboratorio más riesgoso de la empresa, donde además se estuvieron construyendo algunas de sus proposiciones más atrevidas, como el Google Car. La primera edición de estas gafas se pusieron a la venta para programadores en abril de 2013 a un precio de unos 1.200 euros al cambio más impuestos. Un año después además se publicaron en Reino Unido por 1.000 euros con la oportunidad de conseguirlas en numerosos colores. La verdad es que no se tardó bastante en corroborar que las Google Glass no fueron una aceptable iniciativa. En enero de 2015, Google decidido dejar de venderlas a enorme escala. La empresa no dio causas, pero no faltaba. Como mencionamos, el valor y la intimidad fueron dos de las secuelas. Además se habló de una corta duración de la batería, un punto considerable en esta clase de gadgets capaces.

LAS Google GLASS Y LA PRIVACIDAD

A fácil vista, las Google Glass llaman la atención. Parecen ligeras y, más que nada, tienen un aspecto futurista sin perder ni un ápice de modernidad. Pero no son unas gafas normales y corrientes. Tienen la capacidad de ofrecer información de personas anónimas que pasan por la calle o, inclusive, grabar vídeos o sacar fotos sin que nadie lo sepa. Esto de manera rápida abrió un profundo enfrentamiento y los defensores de la intimidad se echaron las manos a la cabeza. De hecho, en junio de 2013, diez reguladores de intimidad de todo el planeta, entre los que se encontraba la Comisión Europea, pidieron a Google más información acerca de la manera en que cumpliría con sus leyes de custodia. La empresa argumentó en su instante que entre sus proyectos no se encontraba el de cambiar su política de intimidad para llevar a cabo frente a las intranquilidades particulares de algunos legisladores. Fue la crónica de una muerte anunciada.

Google GLASS ENTERPRISE EDITION

Más allá de su retirada del mercado, Google jamás tuvo la intención de dejar del todo este emprendimiento. De hecho el pasado verano, Alphabet, el grupo empresarial de Google, tomo la decisión de ofrecerle una exclusiva ocasión. La iniciativa primordial partió de la base de que lo que no ha podido vencer en el mercado de masas no supone que no logre llevarlo a cabo entre compañias de la mitad del planeta. De esta forma fue como nacieron las Google Glass Enterprise Edition, con actualizaciones a nivel de interfaz y programa que sus antecesoras. Y un modelo más rápido para esos que necesiten llevarlas a lo largo de más tiempo. Su precio parte de los 2.000 euros, por lo cual hablamos de que todavía es muy prominente.

En un inicio, compañias estadounidenses como DHL y Dignity Health comenzaron a usarlas en sus áreas de trabajo. Fundamentalmente, están pensadas para ámbitos laborales en los que se maneja la contabilidad, para consultas médicas o logística. El primordial propósito es contribuir a los empleados en sus tareas del todo el tiempo. Es verdad que este producto cobra más sentido en compañias, aunque por ahora está por ver cuál va a ser su encontronazo de aquí a los siguientes años.

Hay que indicar que la de españa Streye se encuentra dentro de las dos únicas empresas de europa con licencia de organización. Además, Streye además vende el gadget a particulares. El valor del modelo básico es de 1.500 euros precisamente, muy parecido al de aquella primera “edición explorador”.